lunes 8 de febrero de 2010

Especular


El charco parecía profundo pero avancé. Sentí una consistencia delicada muy distinta a la del camino de piedra mas los pies no se hundieron ni un milímetro. Tampoco me detuve y unos metros después había atravesado el obstáculo de agua sin mojarme. Continué mi camino y, aun hoy, dudo si ese espejo fue un sueño o si yo era realmente el elegido y de alguna manera no estuve a la altura de la señal.

lunes 1 de febrero de 2010

Mi mancherai



No nos conocemos pero cada nota del bandoneón me dice que la extrañaré, apenas un instante viendo su figura alejarse en el puerto y la extrañaré.

sábado 30 de enero de 2010

Por qué Bach


J. S. fue un simple medio que el infinito utilizó para transcribir -y escuchar después- su esencia.


jueves 28 de enero de 2010

Alguien en el faro

Alguien vive en el faro. De tarde en tarde se vislumbra una sombra furtiva que parece moverse en la zona acristalada del torreón. Una chica ha desaparecido en el perdido pueblecito de pescadores dos semanas atrás y, agotadas otras vías de solución, quieren subir al faro lejano y antes deshabitado. Así, un grupo de hombres y mujeres armados marchan decididos hacia la zona casi inaccesible del acantilado que sube por un sendero escarpado hasta la imponente linterna de piedra. El miedo al anochecer se confunde con el olor a salitre y el ruido de las olas estallando al fondo del acantilado. Escaleras arriba, no median palabras. Una leve resistencia a abrir el portón desde dentro es contestada por una algarabía violenta que ya ha emitido su veredicto: los palos y los cuchillos accionados por el temor dejan un despojo desfigurado y bañado en sangre inerte sobre la piedra fría. No hay rastro de la joven. Solo quedan enseres rotos, algunos cuadros y decenas de bocetos dispersos por doquier que proyectan la obsesión de alguien por pintar islas al atardecer, sin más. Ciega, la luz del faro rasga con su trazo circular la oscuridad y orienta el errar de naves lejanas sobre un mar que duerme.

domingo 24 de enero de 2010

Iceberg


¡Cuidado!
Solo es la punta del iceberg.
Torres más altas, ya se sabe el resto,
mar mar mar mar mar mar mar mar mar mar mar mar

viernes 22 de enero de 2010

Diccionario íntimo: afán


Sólo al final comprenden. Antes se han sucedido las miradas furtivas -cómplices después- y la idea de subir a una montaña solitaria. Los amantes acaban en una roca rodeada de vistas amplias, admirables, aunque el tiempo no acompaña y llueve. No importa, pues una fuerza soterrada durante los últimos días les ha llevado allí y también a no negarse a copular en lo alto de la sierra, con el fogonazo de los primeros rayos y el escándalo de los truenos como únicos espectadores asombrados. En la cima en éxtasis el cielo se rasga con un resplandor que atemoriza, y ya sólo queda acurrucarse en la manta buscando el calor y el silencio de entender, ahora sí, qué era el afán.

martes 19 de enero de 2010

Un náufrago huye


Escapa de la celda oscura por la senda
enamorada de lo alto,
donde muere la ambición más humana
sin mortaja, desnuda
a medio camino
entre el fragor de las tormentas
y la dulzura -en las olas- de la noche.

lunes 18 de enero de 2010

O

Habito mi estudio -ínfimo y circular- como una fiera encerrada. Pero creo con firmeza que el destino que mi enclaustramiento me tiene deparado será muy parecido a la libertad. No sé con qué ojos miraré de nuevo los álamos del río, ni con qué espíritu mis pupilas intentarán atrapar a los vencejos en sus carreras contra el viento cuando, de un modo que ignoro, salga de mi habitáculo. Los amigos permanecen muy distantes en la memoria y el corazón y mi familia decidió, años ha, prescindir de mi oprobiosa presencia. Ese era el precio. Y aquí me tengo, con absoluta disponibilidad para disfrutar de mí con todo el tiempo del mundo. Solo yo y yo solo. Solo se puede pedir más.

domingo 17 de enero de 2010

Posibilidad


Sin línea que separe cielo y mar a la que aferrarse, entre la inconsistencia del agua o del aire, rotundo flota su cuerpo en la duda de precipitarse al fin hacia uno de los vacíos que lo limitan. ¡Nada!

viernes 8 de enero de 2010

Shakuhachi


Cuando Atsunori blandía su trozo de bambú horadado se evaporaba el mundo, pues la aflautada pureza del sonido tan solo era aire dilatado en el vacío.

jueves 31 de diciembre de 2009

Historia de Letehigot


Mi nombre es Letehigot. Aquí en Sudán escasean agua y trigo, o eso dicen quienes llegan de otras tierras que se extienden más allá del baobab de Eiwen. Yo creo que tenemos lo justo en las estaciones en que Babul envía la Gran Nube a tiempo. Y si no, ya sé que me tocará pensar. Elijo a un joven de la aldea y pienso en él, sin cesar, de sol a sol. Después, en su presencia, hablan los ojos pues aunque no lo desee mis ojos le cuentan mis pensamientos. Y si él detiene los suyos un instante más de lo acostumbrado se lo agradezco a Tesimech. Caerá la noche y cada vez que el sol se oculte mi cuerpo anhelará el roce de unas manos inexpertas y un cuerpo silencioso pero esforzado, siempre es así. Con los ojos cerrados, me elevaré una noche tras otra por encima de una tierra fértil repleta de espigas cimbreantes, sin otro testigo que la luna y el aullido lejano de las fieras en la sabana.

martes 22 de diciembre de 2009

No Inocente


Lució en el pecho -a la vista de todos- un monigote recortado con la figura precisa de su ausencia.

domingo 6 de diciembre de 2009

SX 2 1 0


Quise entrar. Quisiste.


Corrimos juntos hasta la puerta húmeda; nos diluimos.

Miro sin mirar la bombilla del techo para percibir mejor el aire que la circunda: hay el silencio de un templo vacío.

viernes 4 de diciembre de 2009

Destinatario: Arturo Belano

Estimado Arturo:

Allá donde estés vaya mi admiración por delante, pero eso no se hace. Has dado estacazos a diestro y siniestro y uno se te ha escapado, has errado el tiro. Si tenías encontrados sentimientos hacia algún poeta chileno está bien, no tiene por qué llegar la sangre al río. Pero yo que he seguido las vueltas y revueltas de tus escritores fracasados de Montevideo a Moscú y sus amores insignificantes con muchachas idealizadas, me merecía algo más. Te has pasado, coño. He sentido con claridad que aquella frase luminosa y sencilla iba dirigida a mí, aunque no nos hayamos conocido nunca:

La proa de una nube enorme apareció sobre el centro del D.F., mientras por el norte de la ciudad resonaban los primeros truenos.

Sabe que eres un bastardo y me has perjudicado. Esta misiva es un ultimátum estés donde estés y recuerda: así no.

Atentamente,

M.

domingo 29 de noviembre de 2009

Diccionario íntimo: suerte

Lo arbitrario a medio camino entre la ceguera de la naturaleza y la estupidez de mis deseos; es decir, nada.

jueves 19 de noviembre de 2009

Canon


- Y por la noche, con todas esas luces, se ve preciosa.

La miro con la distancia de quien no comparte un ideal de belleza pero a la vez es desafortunado porque no ha tenido –y posiblemente nunca tendrá- la oportunidad de contemplar la central nuclear a la luz de las estrellas. Se imagina a Charo extasiada con la visión de ese Harrod´s radioactivo de una sublime belleza. La mole de hormigón es hija de la mano del hombre, pero tal es su poder que la imagina dueña de nuestro destino aunque dócil a las caricias humanas, como una fría y adormecida diosa de uranio.

lunes 16 de noviembre de 2009

Los escritores obscuros

Son raros los escritores obscuros, nunca han publicado demasiados libros -en ocasiones ninguno. Escriben siempre con tinta negra y en una letra apretujada porque les molesta la luz que reflejan los papeles en blanco. Su patria es la noche y alternan lo enrevesado de las tramas con un estilo en las antípodas del best seller. Parece cierto que muchos son enjutos y otros más lucen barbas que dan a su semblante un aire vampírico de melancolía. Tienen muy a gala no hablar jamás de sí mismos, pecado que algunos aventuran que puede ser castigado incluso con la muerte. En cualquier caso yo hablo de otros, no de mí. Pero vivo preso de esa enfermedad que llaman traición y que me lleva a interrumpirme continuamente y volver la cabeza buscando a enemigos muy sigilosos y amenazantes cada noche, en mi biblioteca, mientras apretujo historias y personajes en párrafos densos, opacos.

sábado 14 de noviembre de 2009

Circunv@lución

Cuando vuelvo del trabajo por la circunvalación solo en el coche me abandono a pensamientos extravagantes. Qué diferencia entre tomar la curva abierta, un poco más abierta o algo más incluso; es una décima de segundo pero cuánto cambiaría todo. Creo que alguien lloraría lo inesperado y absurdo de mi muerte y no me avergüenzo al imaginarlo pues, al fin y al cabo, esa es la única manera de saborear el propio funeral. Y estos devaneos, ¿no tendrán el efecto de un triste augurio, no me acercarán un paso más a que esto efectivamente suceda? Me propongo un criterio infalible: que así sea si antes de llegar al primer semáforo veo a una señora paseando a un perrito o portando un paraguas rojo. Cuando paro en el semáforo aliviado porque las señoras han dejado los animalitos en casa y seguimos en noviembre con el anticiclón de las Azores, me replanteo lo del taller: tengo que arreglar la radio del coche. Definitivamente.

1+1 (cuestión de química) Monólogos de la locura

(Un parque cualquiera, es de noche. Un hombre con medio siglo a las espaldas y larga barba, pronuncia un discurso al comienzo apenas perceptible in crescendo, coronado por un finale de grandes aspavientos. No lo siente, pero hace frío)

HOMBRE.- Tengo a las matemáticas por la menos exacta de las ciencias. ¿Decidme qué serán entonces los matemáticos, gentes que aposentan su vida con orgullo sobre diez tablas y sus derivadas? La vida sin embargo es exactamente como es, y siempre fui incapaz de aplicar cualquier regla matemática a lo que realmente importa sin incurrir en disparates. Ya no soy profesor, la envidia y la incomprensión son jinetes rápidos en el desierto de la pedagogía, pero mi inhabilitación y el descubrimiento de Buda son historias para otro momento, hoy quiero hablarles de números. Uno es 1, esto es, yo. Otro 1 eres tú. ¿Alguno de ustedes puede sostener que cuando ambos “unos” coinciden de algún modo –siquiera infinitesimal- no interaccionan, no se dan y se quitan algo? El astuto pensará que pueden ignorarse y permanecer como islas vecinas pero ignotas. Yo aventuro que en el fondo del corazón se estarán haciendo de menos: ya no llegan a 2.
Pasemos a las grandes palabras, al amor. El poeta chileno Juan Agustín Uriarte se me adelantó con versos inspirados:

No era cosa del otro amar
Sino saber que ya eran uno.

Y el divino Aristófanes –al calor de los caldos del Ática- diagnosticó con elocuencia la condición humana sirviéndose del mito de los andróginos: seres de cuatro brazos y cuatros piernas que fueron demediados y andan errantes en busca perpetua de la mitad que perdieron. En consecuencia y frente a tantos, al amar menos somos.
Ahora bien, si el laberinto de la vida me lleva -como esta noche- a chocarme de bruces con mi amigo Sebastián entonces se obra el milagro, el kharma me ha sido propicio, daré otro paso hacia la felicidad. Sebastián es quien mejor escucha en el orbe, él solo despierta infinitos hombres en mí que se ponen a laborar a destajo. Desata una reacción química incontenible que me lleva a encadenar versos sin fin o cantar a gritos desde la colina melodías inauditas. Acabo, pues, agradeciendo al señor de la luz tanta y tanta inspiración: ¡Ecuestre Sebastián, elevo mi cartón de vino por la comunión del mármol y de la carne, una suma que anima tu figura y proyecta mi ánimo por encima de las fórmulas de los hombres y su docta ignorancia!

sábado 17 de octubre de 2009

Reserva

Cada cuerpo hospeda el vino a su manera. Muchos desatan el impulso quejumbroso de los tiempos pasados que no volverán; a mí me da por cantar. Bebo el vino solo sobre la mesa desierta de la cocina porque me gusta que en casa haya los objetos justos. Después de tararear melodías antiguas por lo bajo, me dejo elevar por el tinto y su fuerza amable que me conquista sin resistencia. Cuando he apurado la botella salgo a pasear al parque donde una luz distinta ilumina los paisajes consabidos de mi vida. Qué tal Valentín, cuánto tiempo, ya ves, recuerdos a tu mujer, gracias pero ceno en casa también hoy. Qué prisas, no parece que disfruten del viento húmedo y frío que ensancha los pulmones en diciembre. Cruzo el puente de piedra y regreso, entrada ya la noche, por la otra orilla que es la que no tiene farolas y es la que prefiero. Ni un alma. Al llegar a casa me recuesto en el sofá para acompañar a Lord Jim en sus aventuras por la playas luminosas del Sur. Cuando llevo leído tres veces el mismo párrafo sé lo que va a ocurrir: me vence el sopor. No sé cuánto tiempo ha pasado y me despiertan las alegres risotadas de mis vecinos, como siempre. ¡ Putos villancicos!

jueves 15 de octubre de 2009

Desnudo

Me he rapado la cabeza -las cejas también- y ahora el espejo me devuelve una identidad inusual y una mirada como de cuadro sin enmarcar. Ya es la hora y me desvisto. Medianoche. Cierro la puerta de la calle tras de mí desnudo y sin llaves porque no regresaré. Las farolas de la avenida vacía parecen señalar un camino a todas luces nuevo. Avanzo con pasos callados sintiendo el frío de las aceras mientras la brisa me acaricia el pecho y el sexo. Pronto cruzaré los arrabales y dejaré que mi cuerpo se extravíe por los campos oscuros, sin sentido.

lunes 12 de octubre de 2009

Aspiración, nada

Eras mi dueño, era mi sueño.

sábado 10 de octubre de 2009

g. A

Y el Virus temió a su par.

jueves 8 de octubre de 2009

Serie II

Flora, fauno, ríes, libra, ya, yo, libre, río, fauna y flor.

miércoles 7 de octubre de 2009

Tuyo

Tengo un bastón porque es útil. Mi bastón tiene una punta de hierro reforzada con la que inspecciono los objetos de todo tipo que la gente deposita en la basura. A veces no hace falta desgarrar la bolsa de plástico pues los perros colaboran sin saberlo, y con el bastón separo las inmundicias de aquellos objetos de valor de los que muchos se deshacen, no atino a comprender por qué. Lo que para ellos es basura para mí son cofres que encierran algún tesoro muy valioso. Días atrás, recogí una mecedora vieja que aún cumplía perfectamente con su función de acunar a un anciano. Como no acaba de llegar el invierno, al atardecer me siento a la puerta de la casita junto al huerto y acompaño con mi vaivén el crecimiento de las lechugas o los tomates hasta que la noche despliega su telón oscuro y no distingo unas hortalizas de otras. Llegado ese momento, el bastón -tan útil- ya no me sirve de nada. Y entonces considero desecharlo en una bolsa junto con mis recuerdos más amargos y dejarlos en el camino, y que así aproveche a los perros o a alguien que ultime su colección de bastones o teja con mis pesares algunas historias tristes.

domingo 4 de octubre de 2009

Pececillos de plata


Llevan 400 millones de años sobre la faz de la tierra y seguramente ahora habiten también en su cuarto de baño, el de usted. Muestran un brillo argénteo relacionado con su huida compulsiva de la luz. Llegan a vivir ocho primaveras alimentándose de pelo, caspa, el polvo -en fin- que se descascarilla de nuestro cuerpo por el simple desgaste de la existencia. Y nunca copulan. ¿ Qué?

lunes 28 de septiembre de 2009

Ida

En ese momento, al amparo de un ocaso de nubarrones ténebres, ya es un héroe. Siente la entrega incondicional de los suyos, lo cual va a atemperar el asco por las muertes que ocasionarán y el pasmo por las bajas de su bando. Cabalgan con furia, como si su estatura fuese la del monumento a Roldán que vigila la entrada del chateau. No hay hambre siquiera, tal es el ansia de batirse con el enemigo que anima a los inocentes antes del desastre. Pero ya es un héroe en viaje de ida. Por eso cabalga contra el viento templado de Septiembre con el peso nuevo de la cota de malla sobre el pecho, dejando atrás al chico vacilante de Breuil que contaba cada nuevo atardecer apacible como un fracaso. Aquel chico queda en algún camino perdido de la aldea, y el héroe del pecho henchido será quien atraviese el alma de dos sarracenos antes de caer abatido él mismo por una certera cimitarra. Es otro quien la empuña, otro quien contempla de reojo el caer del sol desde un triste ventanuco, mientras lava sus manos antes de rezar la primera oración de la noche.

viernes 25 de septiembre de 2009

Mu(n)do

Los impulsos que bullían dentro de él se conjugaban en verbos y sintagmas que se estrellaban vanamente contra el perfil acerado de cada objeto, sin alterar el aire inmóvil de la estancia.

jueves 24 de septiembre de 2009

Serie

Ave, invierno, pasto, hielo, roca, cielo, niebla, tú, lluvia, tú, agua, tú.

miércoles 23 de septiembre de 2009

Posibilidad, Muerte

Escuchó una voz interior que le decía: "Ya está bien de vivir la vida, ahora cuéntala". Obediente comenzó: una vida,...¿ dos?

domingo 20 de septiembre de 2009

Porvenir


Nunca me habéis entendido y ahora os toca correr por el monte; pero las lágrimas no bastan, lo sé. Gritáis airados y se os llena la boca de espumarajos clamando venganza, “que pillen al hijo de puta”, mientras vuestro pequeño paraíso se convierte en una antesala del infierno. Con vosotros es predicar en el desierto. Ya estoy contando los años que faltan para que vuelvan a crecer los pinos, vuestro dulce porvenir, y me siento como si me regalarais poder abrasar también a vuestros hijos. Esperaré invisible. Y aprended de K., que supo esquivar al destino y sus fuegos.

miércoles 16 de septiembre de 2009

ד (Dalet)

Y el paisaje era su cuerpo, el territorio de sí. Los cipreses agitados por el viento -los pulmones- y dos lagunas verdosas, tal vez sus ojos. Avanzó por la vereda hasta una ciénaga en la que chapoteaban criaturas escamosas o anfibias que atribuyó al instante a su estómago e intestinos. Y así, sorprendióse de ver todo su interior transfigurado y vuelto hacia afuera. Cualquiera que hubiese pasado por allí lo habría visto a él. Al final del camino sus ojos huyeron al horizonte, el límite preciso entre el mar y el cielo. La figura solitaria de un niño jugando en la arena llamó su atención, por lo que se acercó y le dijo algo. Con serenidad y orientando hacia él las cuencas vacías de sus ojos, el niño respondió:

- Todos al final os dirigís a mí, siempre.

Y entonces comprendió. Levantó de nuevo la mirada lenta hacia el horizonte y anheló con toda la fuerza de su alma que el instante se prolongase una eternidad.

lunes 14 de septiembre de 2009

Un buen propósito

No quiero provocar sentimientos en ti. Sólo que tus ojos incautos y adormecidos estallen con cada letra.

jueves 10 de septiembre de 2009

Usurpar

Sirviéndose de las garras y las zarpas expoliar al otro -que eras tú-, amenazarte en lo profundo para sustituirte por él, morderte como un perro que accede finalmente a la médula y su tesoro y ya está, ya de ti no queda nada porque su rapiña era tu destino: manjar de sus muelas y de su baba; ni despojos deja y te ha usurpado como una hiena contenta, ahíta de lo que eras.

miércoles 9 de septiembre de 2009

Diccionario íntimo: érase


1. Literal, lo que era y ya no es.
2. Figurado, lo que es y nunca había sido.
3. Inglés, erase [ɪ'reɪz], borrar lo escrito, la figura y la letra.

domingo 30 de agosto de 2009

Casa encendida

En la noche cálida de estío, una casa habitada en medio del campo. A debida distancia contemplo la ventana chiquita en la que bullen imágenes como en una caverna y reflejos azulados que refulgen en las paredes. Por encima del tejado, obscura, la corteza universal protege el sueño de quien contempla y de quienes habitan la casa ignorando la geometría sutil de las constelaciones.

jueves 27 de agosto de 2009

Aves

No veo diferencia:
la golondrina, un poema.

jueves 20 de agosto de 2009

Excusa

Paciente lector:

El motivo de la presente es pedir disculpas por la invención de esta torpe trama de una carta cuyo único objetivo es traer a colación la palabra medusa y al ser que la rebosa, cómo conjeturar acerca de su origen improbable o ultraterreno y, por supuesto, la alianza entre su apariencia fantasmal y el temblor que se apodera de nosotros. Ni como habitante de una isla desierta arrastrado por la desesperación devoraría jamás una medusa y confieso que, sólo por nombrar mi obsesión, su espectro -magnético- amenaza mi vigilia y también mis sueños. Sirva este exorcismo como vana tentativa de escapar a unos tentáculos azulados y su etérea presencia iluminada.

Porque no estamos a salvo.

Ninguno.

lunes 17 de agosto de 2009

Ah, simétrico

Nuestro amor es imposible. Sonrío y sonríes. Si se me escapa una lágrima, ya está cayendo la tuya. Pero si me ofusco en el laberinto de tu pelo, me miras a los ojos. Si me extravío en la región imprecisa entre tu barbilla y tu mejilla, me miras a los ojos. ¿Qué querías? No vuelvo a mirarme en el espejo.

jueves 13 de agosto de 2009

Playa de otoño


Convencido, desplegó el paraguas mirando al mar: tiempo, no pasarás. A cada ola, sus pies se hundían más en la arena.

Pájaro en el Botánico

Tumbado en un banco del Jardín Botánico, observo un mirlo pasar de las ramas de un quejigo a las de un liquidámbar, y de este a un cedro del Líbano. No envidio en absoluto el extraño mapa que rige sus vuelos. Unos minutos más tarde naufrago desde los escenarios siniestros de El Bosco a la pureza de Fra Angélico y de ahí a los ocres vacíos de Velázquez. Entonces levanto mansamente los ojos hacia la bóveda, mas por fortuna no hallo un dios justiciero que me ponga en mi lugar.

C. G. (apunte al natural)

El azar. Aun siendo una suerte ciega, acudimos al azar para iluminar un destino que nos sonríe o para defendernos racionalmente cuando ya no queda razón alguna. Disfruto de mi status transitorio: soy un tipo con la sola compañía de un café sobre la mesa que anota minuciosamente en una libreta. ¿ Un escritor? El azar quiso que mis pies doloridos buscaran el solaz de esta terraza de la Castellana, mientras Madrid despierta poco a poco de la siesta. Aquí, en el Café Gijón, soñar cuesta lo que un café en la Castellana: 3,90€. Ah, el azar.

miércoles 29 de julio de 2009

Decisión

Sobraba uno. Érais el cielo, el acantilado, el mar abajo y tú. ¿ Lo entiendes ahora?

miércoles 15 de julio de 2009

Redacción: "Anoche tuve un sueño"


Sueño con un prado en el que veo mi cuerpo que yace enroscado en posición fetal. Me acerco a mí mismo y, por esa lógica indiscutible de los sueños, el cuerpo ovillado se transforma en un pozo, un agujero redondo y oscuro que devuelve mi rostro reflejado en lo profundo con un brillo irresistible. Me alejo buscando algo que no sé lo que es y encuentro una piedra grande que ato con una soga amarrándome con fuerza al otro extremo. Después me acerco al pozo y dejo caer la piedra, que me arrastra violentamente sumergiéndome en sus aguas negras. Tiempo. Inesperadamente todo se aclara y una fuerte palmada en las nalgas me hace chillar con todas mis fuerzas. ¡ Despierto!

lunes 13 de julio de 2009

腹切

Que hoy vista el blanco kimono
no arruinará las flores del cerezo
ni las cometas de primavera,
cuando derrochábamos al unísono
y al abrigo de la hierba
el tesoro de nuestros cuerpos.

La vanidad del hombre es eso,
viento que va
y viene al azar
agitando las cañas verdes de bambú 

que son la vida.

Bebo el último sake. Sólo resta
que el cuchillo muestre al resto de los mortales
y a sus ojos
que también era de ti por dentro.

sábado 4 de julio de 2009

Julio



Es cierto que llueve y el viento comba las ramas de los árboles, pero no importa. Gritan los colores de las plantas, la humedad inunda los pulmones y un tigre atraviesa el crepúsculo. Pero aquí en el trópico eso no importa.

domingo 28 de junio de 2009

Amad a la dama



Que el amor era una batalla me lo dijeron las emboscadas, los contendientes, la ira de los estrategas. Sabe Dios que mi fin no era él con sus movimientos torpes y limitados sino ella, imponente desde la belleza de su corona blanca y fría. De un salto inesperado me situé frente a la dama. Su avance letal propició el desplome de mi cuerpo desmelenando mis crines sobre el tablero.

martes 23 de junio de 2009

Rescate

Claro que sí, existe un oscuro universo donde habitan los textos que nunca han sido escritos.

lunes 22 de junio de 2009

Metáfora

Iba caminando por el Paseo de los Tristes cuando de repente me ha caído un piano de cola venido del cielo y me ha aplastado contra el hormigón. Como un dibujo animado, me he levantado y poco a poco he recuperado la compostura y volumen habituales y he caído (esta vez he sido yo) en que llevaba en la mano un libro de José Ángel Valente y todo ocurrió cuando abrí una página al azar y me disponía a leer el primer verso.

miércoles 17 de junio de 2009

Bloomsday

He dormido bien, extrañamente. Desayuno solo, me aseo y miro mi miembro con cierto asombro, hoy va a ser un día muy relajado. De camino al trabajo despliego mi paraguas rojo y no sé si la gente mira sus siglas blancas, su fondo bermellón o al tipo que blande un paraguas alejado del negro normativo, sin duda un transgresor. El tedio de los paseos solitarios de más de cinco minutos me lleva a conectar acontecimientos lejanos con otros muy próximos: lluvia, desafinación. En el primer llanto del niño al nacer, está presente (o no) una armonía musical que va a promover que llueva o que contendrá la precipitación. Sólo queda cuadrar los nacimientos de niños con o sin facultades musicales, y los fallecimientos de virtuosos frente a los de desafinados. Llego a dudar de la falsedad de mi teoría. Sin darme cuenta, ya estoy en el trabajo y luego un café en el que coincido con E. No puedo dejar de mirar sus dientes preciosos y levemente desordenados. Respondo automáticamente a sus explicaciones de la crisis, y me aterra que llegue a percatarse de que sólo admiro el marfil de su boca, por lo que repentinamente clavo mis ojos en los suyos con tal intensidad que también se presta a equívocos. Llega J., y nos ayuda a desfacer el entuerto: fin del café. Una claridad repentina inunda la oficina porque está escampando. Al acercarme a la ventana aspiro el fuerte olor corporal de H. Dudo entre considerarle un hombre sucio y aplicarle todas las categorías mentales que aplico a la gente que no se ducha, o no hacerlo y achacar ese almizcle a su carácter tanto como la pereza o su capacidad de consolar. Salgo, ya he trabajado bastante.  Andy ya está muerto, y hoy aún no me había acordado. Poco a poco el tiempo cicatriza el navajazo de la muerte, y uno piensa que su vida, la que le resta, será un rosario de fallecimientos de conocidos, allegados, amigos, y que sólo va a conocer la muerte del prójimo; la suya la conocerán otros (su hijo, por ejemplo) . Pero la muerte del perro es muy dolorosa, porque es una muerte distinta a otras. Nuestra vida comprende varias vidas de canes y eso nos hace sentir una superioridad metafísica en absoluto justificada, que se trunca con su muerte. Era un animal sencillo, te quería con locura y ya no tienes tiempo para demostrárselo. Además te dirigías a él con un ¡ Andy! que sonaba en exceso autoritario, de amo. Y él, adoración completa. Ahora nos toca llorar. Para aplacar la pena, cojo el coche y salgo de Plasencia en dirección al valle a robar fruta y alimentarme con todo lo que no sea carne, lo que no tenga relación alguna con Andy, con nada que hubiera respirado o que proporcionara calor en las tardes de invierno. Poco tráfico, toca mirar nubes: un cocodrilo, un vulgar Santa Claus y un rostro demacrado, como de indígena. El cadáver de un zorro atropellado en la cuneta me saca de la ensoñación sobre cirros y cúmulos y pienso en el dolor que no sentirá el animal al ser aplastado por un camión o una furgoneta avanzando a toda velocidad, paradojas del alma. A dónde migrará. 


Aparca en el borde de una carretera secundaria, salta el muro y mientras engulle sin paladear puñados de cerezas que le tiñen las comisuras de un tinte carmesí, mira a uno y otro lado asustado con un miedo animal que le recorre el espinazo. Suda y jadea. Hace tiempo que dejó de llover.

miércoles 10 de junio de 2009

Ubi Caritas et amor, Deus ibi est

En la negrura crepuscular del coro silabeamos apenas el salmo y percibo que el Señor está ahí enfrente, ha bajado de la cruz y se acerca mirando con ojos profundos. Toca mi hombro, coge mis manos y me arrobo en una felicidad infinita del alma seguida de esos incontrolables escalofríos del cuerpo que espera, un anochecer más, su llegada.

lunes 8 de junio de 2009

Valle del silencio

Mira fijamente las hendiduras del tronco del castaño y luego, con las gotas de lluvia rodando por las mejillas, rompe su quietud y cuéntale todo. 

martes 2 de junio de 2009

Creadores

Hay una inconsciencia de los propios límites en la creación que posibilita la existencia de creadores excelsos y explica la ocurrencia de los demás.

lunes 1 de junio de 2009

Diccionario íntimo: semicorcheas


Racimos de diminutas criaturas atrapadas entre los cinco barrotes del apocalipsis que aspiran a revolucionar el aire que respiras.

sábado 30 de mayo de 2009

Señora cruzando

La señora que cruza la calle con las bolsas del supermercado ya no está habituada, hace tiempo que no cocina para tantos. Desde lo de Mario que en paz descanse -aunque ella también había descansado, qué coño- el año ha sido un rosario de meses de luto, visitas plañideras y mucha distorsión del personaje real que fue su marido. Pero esta tarde llega su hija de Barcelona con los nietos, y sabe que esta vez no habrá discusiones estúpidas sobre los catalanes o sobre el tiempo -el hecho era discutir-. No le dirá lo del páncreas, pues todavía no es muy seguro y no quiere estropear un fin de semana que lleva ansiando toda su vida. ¿ Comerán lentejas estos niños en Barcelona?

sábado 23 de mayo de 2009

La recta

Érase una vez una recta algo engreída que se sabía muy perfecta porque cada punto en ella era exactamente igual al anterior (y así sucesivamente). Un sabio honesto y poco amigo de los excesos, se encaró un día con la recta y le dijo:

- Siento ser yo, precisamente en este instante, quien te diga la verdad: es cierto que eres perfecta pero no eres una recta. Solamente eres una definición.

Ella, sin embargo, permaneció sin inmutarse, divina.

miércoles 20 de mayo de 2009

Diccionario íntimo: pose

O doblez. Para que exista pose debe haber repetición, pongamos contar algo por tercera vez, cuando la espontaneidad es cálculo y nos desdoblamos en espectadores de nosotros mismos. Hipocresía, fingimiento, usted mismo.

martes 12 de mayo de 2009

Silogismo

Todos los árboles tienen hojas,
y las aves todas, plumas;
luego Sócrates, mortal tan ajeno a unas y otras, necesariamente bebió la infusión maldita mientras la lechuza levantaba el vuelo al alba.

domingo 10 de mayo de 2009

Instrucciones para no llorar

Inténtelo. Póngase “Torna a Sorrento” una vez más después de un mal día, recuerde que su hija le preguntó que adónde iban los juguetes viejos, piense en la ilusión peregrina de Geppetto; para acabar, mírese en el espejo a los ojos. ¿ Nada? Si este método ha tenido éxito con usted, felicidades. Y reciba por mi parte un desprecio sincero, de todo corazón.

martes 28 de abril de 2009

Revolución, primavera

Tan natural como mirar al cielo
es ver
que las nubes no son eternas.

jueves 23 de abril de 2009

Diccionario íntimo: "rumiar"

Meter la mano en el bolsillo y encontrar un objeto desarraigado -una cucharilla de helado de plástico, verbigracia- y disfrutar palpándolo a ciegas en lugares y momentos que nunca son el suyo -un parque, un funeral, una película de Kurosawa- con el temblor minúsculo de descubrir que no eran las llaves.

viernes 10 de abril de 2009

Sexo

El sexo empezaba después, cuando oscilando entre el silencio y el sueño se acariciaba la espalda como si la mano no fuese su mano, dibujando con los dedos los garabatos precisos.

jueves 9 de abril de 2009

Carta

Estimado Fernando:

Le he soñado en cada rostro moreno y adusto, en el muñón de cada pedigüeño con y sin acordeón, asomado a los cristales a veces rotos de grises ventanales entre azulejos, en cada callejón portuario, incluso en el metal apagado de la voz de un cantante quejumbroso.

Me advirtieron de su pluralidad, no la consideré. Y ahora emborrono este papel que desleirá una lluvia oblicua como su plan secreto: usted es Lisboa.

lunes 23 de marzo de 2009

Haiku de primavera

Ni viento había.
Negro chirría un grillo
y late el tiempo.

viernes 20 de marzo de 2009

Papel mojado

Cuando leyó el nombre de Cecilio Martínez Yébenes el lagrimón se precipitó instantáneo. Pensó en los años de ausencia necesarios para que su cuerpo, en secreto, destilara esa gota de humor cristalino que ahora se extendía veloz sobre la página porosa del Abc, ensanchando el territorio de su pena.

martes 10 de marzo de 2009

Arqueología del yo

Diciembre de 1987. Debió ser que recargué la estilográfica y comprobé en una cuartilla que la tinta fluía uniforme con garabatos cada vez más espesos. Luego escribí algo a vuelapluma y guardé el papel en un libro de Immanuel Kant. La frase ha dormido veintidós años, y uno siente el vértigo de ser el impostor que la improvisó con una caligrafía que reclama su identidad al despertar: "Las ramas del buen gusto se cobijan en árboles feos". ¿ Yo?

sábado 7 de marzo de 2009

Haiku del otro


Te doy la vida;
mi cuerpo enajenado
muere de ti.


Dedicado a J. E.

miércoles 4 de marzo de 2009

Telmo cavila

Llevaba una hora persiguiendo a aquel hombre desequilibrado, atisbando sus monólogos inconexos y su deambular errante por las calles de Buenos Aires, pero se había hecho muy tarde y decidió volver. Como si leyera sus pensamientos, el loco se sentó en el mismo banco de madera de la parada del tranvía de Corrientes 136. Codo con codo pero habitando mundos paralelos. Telmo sacó el cuaderno y anotó: la realidad es tozuda. No parecía gran cosa pero ya tenía el botín, pensaba, cuando el tranvía frenó con estrépito delante de él. Subió solo y, sentado en el último asiento, observó al otro levantarse y alejarse del banco caminando a gran velocidad, con una firme determinación de continuar su naufragio por la avenida nocturna. Cegado por el transcurrir cada vez más acelerado de las farolas ante sus ojos, completó mentalmente la frase: la realidad es tozuda: se empeña en distinguirse.

martes 24 de febrero de 2009

Don

Dar es el regalo.

sábado 14 de febrero de 2009

N.




Hoy no voy a hacer nada. Nada por aquí, nada por allá: flotamos en ella. Decido no tener nada que hacer y no hacerla, porque es la grasa viscosa de nuestro espíritu y por tanto voy a estar activo y alerta. Arranco las pocas hojas que sobreviven en mi sucio cuaderno y alumbro poemas a todo lo que me rodea como en los viejos tiempos. A la luna, al perro, al tetrabrik de vino y a los cartones. Escritura automática al calor del alcohol, yo fluyendo y ella sin poderse presentar. Paseante que miras oblicuo, qué equivocado estás: sin saberlo, nadas; yo a mis versos.

jueves 12 de febrero de 2009

Crecer


Era duro el invierno en Minnesota. Tal vez hubiera sitios más fríos, pero Richard no los conocía y en su casa no había libros ilustrados, libros que llevan a los niños por caminos en los que la imaginación se extravía más allá de las palabras. Adoraba ir con Joseph en el pescante, acurrucarse disimuladamente junto a sus brazos fortalecidos por las tareas del campo. Por primera vez le extrañaba haber considerado siempre a su primo un campesino, como si Joseph no pudiera haber sido un empleado de telégrafos o un militar erguido sobre su caballo luciendo un uniforme impecable. Él, por su parte, sólo podía imaginarse escribiendo su diario concienzudamente mientras sus padres pensaban que dormiría hace rato, con el viento nocturno clamando testarudo en los cristales y agitando apenas la llama de la lámpara. Pero ahora todo cambiaría. Se lo decían la vieja maleta de piel, el rostro curtido de Joseph más serio que de costumbre y el perfil de la estación que se adivinaba ya detrás de la loma. Y cuando subiera a ese gigante de vapor y hierro, la novedad dejaría atrás en la vía una estela de olvido, esa otra locomotora que avanza irremisible hacia la próxima estación por los campos helados.

sábado 7 de febrero de 2009

Historia sencilla y sin final


Voy a contar una historia sencilla con un protagonista único: tú. Mientras lees estas palabras sientes una punzada de dolor agudo en el pecho, un dolor de morirte. Si no es así déjalo ya, por favor, no continúes leyendo. Pero si sientes ese desgarro de una intensidad desconocida, ese buitre interior que devora con ansia tus pulmones y tu corazón, entonces yo también lo siento: erré el título. Hay un final, no es feliz.

lunes 2 de febrero de 2009

nóisergsnarT

Se acabó, este hijoputa de relato que me estaba tocando mucho los cojones, que ya estaba, que ya, pues hala chaval, allá vas, sin pie ni cabeza, para atrás como los putos cangrejos y que ellos te pillen con el culo al aire y te interpenetren como les salga : “érase una vez”.

lunes 26 de enero de 2009

Propósito (1+12)

El uno del uno uno se dice que, con suerte, sobrevivirá las dos medias docenas de meses que le sobrevienen volando y con esquíes.

sábado 24 de enero de 2009

Serie

Señálese de cuál de las siguientes esencias no se deduce su existencia:

Chanel, Rochas, Loewe, Dios.

jueves 22 de enero de 2009

1+1=2 (Comentario de cuentas)

Lo importante era la raya. Puestos los unos en vertical, con la mano temblorosa trazábamos la frontera de la magia y la transustanciación. Dos. Así será si lo dice el maestro, pero yo tenía dos unos y ahí siguen al otro lado. Sí, Don Higinio, que ya no se me olvida -qué pintará aquí también una cruz.

viernes 9 de enero de 2009

Tremens Dreaming

Al despertar, Gregorio intuyó el corpachón verde a su lado y consideró formar parte del delirio de un saurio ebrio de tiempo y algo gallina con las cucarachas.

miércoles 7 de enero de 2009

Muerte, fin

Allí estaba antes del momento definitivo rodeado de los suyos: varios breves, alguna que otra novela, una trilogía incluso. Primero se puso colorín y se percibieron en el ambiente los primeros sollozos ahogados, pero cuando se puso colorado estalló la tristeza entre los presentes pues había llegado a su fin.

lunes 5 de enero de 2009

Al(gu)ien


"... Después de pasar años hibernando la tripulación tiene la necesidad de expresarse, y con eso quiero decir asegurarse de que cada uno de nosotros mantiene aún intacto un interior que sólo si se manifiesta demostraríamos haber conservado. Pero a todos nos asaltan las dudas. Nos recordamos, pero a veces no nos reconocemos -me lo dice la mirada de la comandante Ripley. Mi inseguridad me lleva a sospechar que, tal vez, algo distinto ha estado madurando en nuestro interior durante tantos años de latencia; algo violento, visceral y obsceno que en cualquier momento puede manifestarse y horrorizarnos al contemplarnos vueltos del revés: la víscera, el deseo y la violencia recorriendo el camarote, arrastrándose y agrediendo -quién sabe si con furor- los cuerpos de los demás que aún ocultan su propio monstruo."

jueves 1 de enero de 2009

Grand Rue, 28. Genève.

Si el territorio de los héroes no fue hollado por mortal alguno, aceptemos que la piedra, dos cifras azarosas y el olvido los devuelvan a la tierra.

viernes 26 de diciembre de 2008

Parque

En inviernos tan fríos como este, paseamos nuestra soledad por los parques, lentos, abrigados, mecidos por vientos inclementes. Los árboles se agitan como hermanos pero, condenados a una quietud perpetua, envidian que nos alejemos huyendo de la noche.

 

Prospecto

 Anoche soñé que escribía un relato titulado así; no recuerdo más. Tal vez quiero trasladar a la realidad un sueño. O tal vez desee utilizar este espacio amarillento como medicina, y hacer constar su posología, contraindicaciones, etcétera. Un amigo cercano sugiere que nuestro yo soñado agarra por la pechera al otro, le pide explicaciones y le obliga a teclear sus supuestas ocurrencias.  Y que siempre es así. Que eso explica el gusto humano por la ficción, que el sueño es nuestro estado natural y la vigilia -sueño del sueño- el estado de la inocencia verdadera.

 

Releo el prospecto e ignoro si todo esto curará mi alma de algún mal extraño, o si mezclará mal con el vino.

 

Por primera vez, el título era el cuento.

miércoles 3 de diciembre de 2008

Melancolía

Con los dedos pegajosos había cerrado el album tras colocar el cromo que le faltaba cuando, paradójicamente, Tomás estrenó una sensación de dulce tristeza que nacía de él pero que impregnaba los objetos de su mesa, el flexo, e incluso el cielo macizo y agonizante que, enmarcado por la ventana de su habitación, flotaba sobre los chopos amarillos de la ribera.

martes 25 de noviembre de 2008

Cápsula I: De amicitia

De tanto oír y venir, me conoces.

lunes 10 de noviembre de 2008

Estilográfica

Las plumas están vivas, o mejor, expresan la vida. Con otros útiles se escribe; pero cuando por primera vez, en la infancia, uno coge a su manera la pluma y la pone en contacto con el folio en blanco, entonces percibe con claridad que está manchando el papel, es consciente de que a través de esa joya estilizada está emborronando el océano blanco e inmenso del folio hasta entonces inmaculado. Las plumas nos elevan, nadie lo ignora. Y por eso imagino ahora la tristeza que experimentará su corazón azul oscuro, que se vierte en cada trazo, cuando desde el letargo de su estuche lujoso y hermético escuche a los inyectores imprimiendo su testamento en clónicos signos Garamond de 12 puntos.

martes 28 de octubre de 2008

Problema resuelto

Querido diario:

Soy maricón. Así, con las siete letras. Higinio: maestro y maricón. Por tres, veintiuna. A gramo por letra, obtenemos los veintiún gramos que separan al vivo del muerto. Quítenme el maricón, el maestro y el Higinio y el resto es la solución al problema: un conjunto vacío y desmembrado de escoria sin remedio.

Haiku del pastor en noviembre

Una bellota cae;
nadie.

viernes 10 de octubre de 2008

FIN DEL VERANO

El niño acababa ya su postre y miraba con cierta aprensión a los demás comer el melón o la sandía y escupir las pepitas.
- El abuelo se va mañana. Es 1 de septiembre.
Él no se hacía ilusiones; ése sería el último, pero era un día de verano como los demás. Diez minutos más tarde, el abuelo estaba bajando las persianas de la habitación y él acompañándole para dormir la siesta. Uno de sus secretos de ese verano interminable era que nunca se había dormido después de la comida, sino que había soportado con estoicismo los ronquidos del abuelo y sin parpadear había disfrutado de las horas más aburridas de su vida. Más aún que cuando tocaba hacer la digestión en la piscina hasta las cinco y media. Aburrimiento. Y cada vez que lo pensaba, montaba a lomos de un Platero imaginario que le llevaba por caminos insospechados. Recordó al hombre de la tele que la noche anterior casi era mordido por una enorme serpiente en tierras exóticas y pantanosas. Debía ser una anaconda, seguro. En los libros de animales había leído que llegan a medir diez metros y que pueden engullir presas enormes aún vivas. Por un instante, imaginó que la oscuridad que le rodeaba era el estómago de una anaconda que se los había tragado a los dos, con el abuelo roncando y todo. ¿ Acaso la boa del libro de su cumpleaños no se tragaba un elefante? Era un libro raro, que según su madre le iba a encantar, pero él había tenido al leerlo la misma sensación que tuvo el año pasado en el colegio, al ver una película sobre una gaviota. El colegio. No pudo evitar una sonrisa que iluminó con luces de neón la habitación en penumbra. Ya faltaba poco: 5º de EGB.

viernes 12 de septiembre de 2008

Septiembre

Adoro este mes. Y no sólo porque sus cielos sean los de Tiziano, o sus vientos muevan los álamos con ganas. En Septiembre la tierra entera cambia el sentido de su giro y volvemos al invierno. Septiembre es una primavera al revés. Y todos sabemos lo que esto quiere decir: nos aferramos a nuestros seres cercanos aparentemente para infundirles calor, pero en realidad tememos que el viento los arrastre como a las hojas de algunos árboles caducos. Callamos, pero lo sabemos.

jueves 11 de septiembre de 2008

What a wonderful world (2:53)

0:01 Escuchar a Louis Amstrong una vez más, la última, le apetecía. Estaba solo, pero también lo estaba cuando huyó de Polonia con quince años penando por esos pueblos de dios, hasta atravesar nocturnamente una frontera de pinares negros sin fin.

1:40 Qué sencillo fue aprender francés con Cecilia, y luego los hijos que vinieron sin pensarlo. Se contemplaba a sí mismo como un cuerpo ramificado en sucesivas generaciones que le perpetuarían, en cierto modo, sin desearlo.

2:20 Había llegado la época de las ausencias. Perderla fue como si le amputaran un órgano vital. Esa música americana le introducía en un placentero túnel de recuerdos, un guión prestablecido ya en su memoria donde la improvisación se había apagado tiempo atrás.

2:50 El acorde final de los violines desvanecía su ensueño mientras el tacto frío de la empuñadura del revólver le devolvió, fatal, a la realidad.

jueves 10 de julio de 2008

Leyenda de Andrés ( signos y fragmentos)

+

Andrés nunca dijo no, y como el infortunio pareció encapricharse con él, obtuvo una víctima siempre dispuesta a ofrecer su perfil más vulnerable y despreocupado.

-

Estaba tan acostumbrado a contradecirse que contemplaba su vida como una fotografía nunca revelada, sólo visible al trasluz en los negativos que mostraban cada escena exactamente como no era.

=

Después de haberlo meditado, pasado el tiempo, recordaba cómo una vez tras otra su intento de resultar original era demasiado parecido al anterior.

/

Julia ya pertenecía al pasado. Sólo restaba comprobar qué poso habrían dejado estos tres años de pasiones intermitentes: los paseos nocturnos por el bosque, los besos robados en los trenes, los escarceos en salas de cine sin tiempo de leer un subtítulo.

*

Imparable, le habían confirmado que aquello no permanecía en el riñón, sino que se había lanzado con una voraz curiosidad a explorar hasta los rincones más recónditos de su cuerpo.

.

“Cada paso es, por una vez, el más importante de todos.”
Proverbio árabe.

jueves 19 de junio de 2008

Something

Nunca pares, sigue girando
pero que el mundo se detenga
para los cuatro chicos asomados al balcón.

Tengo un billete para subir a la colina
en pos del ido,
pero la niña de ojos caleidoscópicos
me susurra que lo deje estar,
come together por un largo y sinuoso camino.

Sigue girando,
pero que el ayer se detenga
para los que miran desde arriba.

Oración

Señor, haz de nosotras una combinación afortunada de palabras y que gracias a nuestro sonido, pero sobre todo en virtud de nuestros humildes significados y nuestro poder de evocación, permanezcamos unos segundos siquiera en la mente de los hombres, y concédenos ante todo ,Señor, la gracia de la pasión, y así seamos el motivo por el que se erice el vello de los antebrazos que sostienen este libro y el otro, por los libros de los libros, Amén.

lunes 2 de junio de 2008

Rumor mortis

Quién nos lo iba a decir. Si para vosotros ha sido una sorpresa, imaginaos para el muerto. El coche amarillo no paró en el paso de cebra y ahora es todo muy extraño. Uno no piensa en la panadería que es la última vez que compra el pan (que ni siquiera probará), y que ya no hablará más con sus seres odiados o queridos. En la ambulancia han tirado la toalla y han dicho “ya está, se ha ido”, pero lo increible es que he seguido escuchando toda su conversación. Decís que estoy muerto y lo acepto, pero os escucho. Estoy inmerso en la oscuridad pero he escuchado todo, todo, incluso el empeño de mi familia en la incineración, que era lo que siempre sugerí y ahora me acongoja. Os compadecéis, os reunís ceremoniosos en este gélido tanatorio, pero no contáis conmigo porque a mí ya nadie me oye. Me repito para mis adentros que he muerto y me lo creo. No siento frío, ni calor. Y ya sé que todo acabará con el ruido del fuego, un crepitar íntimo que escucharé cada vez más y más lejano.

viernes 23 de mayo de 2008

Haiku del compás

El viento comba la rama a ras de agua
dibujando círculos efímeros, a tempo.

martes 29 de abril de 2008

Dos tipos

Estábamos el uno junto al otro apoyados en un coche con la cerveza en la mano, nos habíamos conocido hacía un rato y una sonrisa congelada se nos desdibujaba simultáneamente tras la última parrafada. Al momento nos llamó la atención el zumbido que producían las alas de un escarabajo, al que el infortunio había hecho aterrizar de espaldas contra el suelo. ( Y ahora, el amable lector elija el final que prefiera).

A. Me agaché y lo sostuve con el índice y el pulgar, como se coge un anillo o una moneda antigua. Tras enseñarle el cuernito que adornaba su cabeza como de rinoceronte, lo lancé con fuerza hacia el césped del parque cercano y el otro advirtió:
- Qué buena persona. ¿Sabes qué habría hecho yo?
- Lo imagino, claro.

B. Sin mediar palabra adelantó el pie y lo bajó con la presión justa para aplastar el insecto como una nuez oscura y agonizante. Dio un trago rápido al botellín y con media sonrisa continuó con naturalidad:
- ¿Y a ti no te da vergüenza ser del “atleti” ?

lunes 21 de abril de 2008

A M.


Ya he oído al viento silbar

agudo entre las rocas más altas

mientras la lluvia se estrellaba en mis ojos.



Ya he visto al rayo bajar

sinuoso y certero hacia el valle,

desviando la mirada con mansedumbre.



Ya he sentido el cuerpo arder

en sudores y en anhelos

contra el albo tambor de otro vientre.



Mas si a pesar de todo

te encuentro, M., en el camino,

iré a muerte a por ti, y tú

harás lo mismo conmigo.


A muerte

no importa la derrota.


domingo 30 de marzo de 2008

B.

Mientras paseaba distraido por el barrio de Palermo, el de allá, vi a un hombre cuyos ojos parecían mirar algo quieto y lejano como los de los ciegos, sentado en un viejo café. Supuse la desgracia de no ver más palmeras ni horizontes transparentes. Ahora mientras paseo por Uqbar, lamento que sólo corran letras por mis venas, oculto en un volumen de un anaquel perdido en la inmensidad de la Biblioteca.

miércoles 5 de marzo de 2008

Azul, luego existo

Algunas mañanas de marzo, ocurre.
El deseo del mundo se dirige a tu mirada,
te agarra por las solapas, y por los ojos
se adentra en tu cuerpo.

Tú, culpable, no los cierras
y te hielas con la nitidez de cada arbusto,
cada piedra, cada charco. Y es entonces
que hacia lo alto piensas: luego existo.

viernes 29 de febrero de 2008

Creo

Esta mañana al salir de casa me he santiguado. No puedo añadir “como tantas otras veces” porque no soy creyente, o tal vez debería decir que no lo era, válgame el cielo. De camino al trabajo, súbitamente le he soltado un buenos-días-nos-dé-Dios al sorprendido quiosquero, y también al repartidor de pescado con el que me cruzo casi a diario y cuya presencia me indica si voy a llegar tarde o muy tarde a la oficina. Nunca antes me había dirigido a ellos, aunque en mi imaginación secretamente los había bautizado (Samuel y Sr. Congrio) por esa familiaridad que generan los encuentros habituales. Ya en la oficina, entre póliza y póliza he levantado furtivamente la cabeza para observar a mi compañero Galván, el viudo, y he sentido una pena grande por él. Ahora sé que más bien era compasión. Compasión por su vida solitaria, su calvicie casi absoluta y esa triste afición a la canaricultura. Lo imagino en el balcón de su casa minúscula rodeado de docenas de pájaros amarillos y verdes, acompañando con su guirigay una existencia apenas iluminada por su otra debilidad: el sol y sombra. A mi derecha tengo la mesa de “los gemelos”, Cerro y Ramón, que siempre me han resultado ofensivos cada uno por un motivo bien distinto. Cerro abusa de la máquina del café, y emplea dos azucarillos por cada uno de los cinco que se toma. La expresión voraz de sus ojos al remover el fondo del vaso con el palito de plástico y las gotitas marrones que adornan su bigote unos segundos después, no dejan lugar a dudas: gula. Ramón, en cambio, es generalmente una buena persona pero no puede evitar hacer comentarios soeces cuando se habla de mujeres, algo habitual entre ellos. Gula, lujuria. Si tuviese siete compañeros de trabajo no habría tardado en completar el catálogo de pecados capitales. El momento más inquietante ha llegado al mediodía, en casa. Los niños se han acercado a mí y me han besado contándome las historias del colegio; luego nos hemos sentado los cuatro alrededor de la mesa. He partido el pan, he pedido silencio golpeando con el tenedor mi copa de vino y he bendecido los alimentos que íbamos a tomar. Los míos se lo han tomado a broma y se han reído, pero no se lo he tenido en cuenta; no sabían lo que hacían.

He sentido la necesidad de escribirle, Padre, porque siempre he confiado en su bondad y su sabiduría y porque le siento muy cercano. Tengo la sensación de que usted y yo, e incluso los pájaros verdes y amarillos de mi compañero somos en realidad una y la misma cosa. No puedo explicarlo, ¿ pero acaso alguien podría?