Cuaderno Amarillo
Relatos breves. Microrrelatos. Poemas. Cuentos.
sábado 21 de enero de 2012
Waltz II de Shostakovich, sueño
lunes 16 de enero de 2012
martes 6 de diciembre de 2011
Murmullo
miércoles 30 de noviembre de 2011
Abierto
martes 29 de noviembre de 2011
Mujer en la calle
jueves 24 de noviembre de 2011
No oír el mar
No era pecado no oír el mar. La pala amarilla moldeaba con exactitud el castillo deseado pero fugaz, víctima del capricho de un dios o del vaivén ciego de la marea.
miércoles 23 de noviembre de 2011
Memoria secreta del oso
lunes 24 de octubre de 2011
Salmo circunstancial: si no hay amor
lunes 17 de octubre de 2011
Tiempo
sábado 24 de septiembre de 2011
Uno
Uno. No sabía quién era.
Dos. Creó un personaje.
martes 13 de septiembre de 2011
Aire de las ruinas
sobre el aire de las ruinas.
acato un destino tras el azul limpio:
más allá de todos y de todo.
domingo 4 de septiembre de 2011
Ars
miércoles 31 de agosto de 2011
Naves
lunes 29 de agosto de 2011
La vida nueva
viernes 17 de junio de 2011
Tres junto al río (Variaciones)
I
Curiosidad de los pájaros
Se acercan con vuelos distraídos en apariencia para fijarse en mí, absorto en el fluir del río de las altas sierras de Gredos, mientras permanezco sentado en las raíces desnudas de un pino en la ribera. Ahora soy yo quien los mira a ellos, e indago en su fingida inocencia. Sopeso su espontaneidad, me aíslo del retrato manido del poeta al borde del manantial y giro bruscamente hacia la curiosidad de los pájaros: si esta podría ser mensurable y sobre todo, de qué modo nos hace felices a los hombres descubrir seres -solo en apariencia- tan similares a nosotros.
II
Momentos del río
Las aguas remansadas reflejan la otra orilla perfecta en su quietud. Más abajo el pulso del río se acelera y, en los rápidos, las aguas saltarinas y veloces se olvidan del paisaje, pues sus espumas se concentran únicamente en su risa pasajera.
III
Instantería
Cuentan de un monje que una mañana se quedó dormido escuchando a una alondra, y que al despertar habían pasado trescientos años. Sentado en este prado junto al río al arrullo de los ruiseñores, las ranas o los pinzones, uno duda de si es un pino más -los pinos son individuos atrapados por un ensimismamiento de siglos- o si, tal vez, viste el hábito de un franciscano todavía somnoliento.
miércoles 15 de junio de 2011
Pozo
lunes 13 de junio de 2011
viernes 3 de junio de 2011
Lejos
en un reto lento al vacío.
El azul de arriba se hace agua
y se estrella en las aristas del abismo.
Confundo tu grito y las olas
llegados de mares mudos, exangües.
Gritas desde una isla oculta por la bruma,
pero solo puedo asistir al fulgor trasnochado
de un faro que se apaga lejos
en el fin de la tierra.
miércoles 1 de junio de 2011
Bx
jueves 26 de mayo de 2011
Carta a G. Mahler de un joven desconocido
Muy estimado músico:
domingo 15 de mayo de 2011
Una clave
La auténticas ocupaciones (preocupaciones por mejor decir, pues nos fundamentan) son inconscientes. Un antiguo amigo argentino me dio hace años -el recuerdo me lleva al Café Rizzo en Santos Lugares- una clave para interpretarlas. “Escuchá cuando cantás, no, cuando tarareás un tango u otra cantilena. En ese silabeo, aunque no lo parezca, dormita un mensaje cifrado”. Edgardo, viejo, cuánta razón.
martes 3 de mayo de 2011
Oxama vive
domingo 1 de mayo de 2011
2 a 1
domingo 24 de abril de 2011
Dos de Roland Fischer
jueves 21 de abril de 2011
Fortaleza
Hasta la piedra más fría posee un corazón en su rocoso interior, afirmó Juvenal.
miércoles 13 de abril de 2011
Tirar la basura
Una noche, un hombre baja a tirar la basura al contenedor. Levanta la tapa de éste y calcula en un balanceo amplio del brazo la trayectoria no por cotidiana menos olímpica del maloliente proyectil.
El ruido de la tapa al caer es el aldabonazo hacia una nueva responsabilidad, alejada de la confianza de su mujer que le espera inocente resistiendo al sueño ante el televisor. Él no regresa, porque ya no tiene que regresar. Baja por la avenida arrastrando un poco las zapatillas de andar por casa; no verá más a Laura. Siente el rumor del río cercano borboteando en sus venas, anticipa en una bocanada ansiosa el aire que separa la baranda del puente del manto oscuro de agua. ¡Abajo!
lunes 4 de abril de 2011
Birds out
sábado 19 de marzo de 2011
Starry
jueves 17 de marzo de 2011
No yo
viernes 4 de marzo de 2011
jueves 24 de febrero de 2011
Dentro
Sentado sobre el cofre, alzó los brazos al cielo clamando -desorientado- por el mapa del tesoro.
lunes 21 de febrero de 2011
Noche
martes 8 de febrero de 2011
Schützengraben
Ya no pesan el petate ni el fusil como antaño, pero a estas alturas la desesperanza anida profunda en nuestro pecho. Las bajas de ayer y nuestro repliegue incesante de las últimas jornadas ha velado aún más nuestra mirada. Necesitamos escribir largas epístolas durante las noches -con permiso de los morteros ingleses- para ensayar en espesos renglones de tinta una normalidad rara que oculte la angustia y miseria de nuestras vidas. Hace tiempo que Kurt no escribe un solo verso y Edgar ya asumió que nunca más interpretará a Bach -el violín demanda dos brazos a los hombres para que se produzca el milagro. Pero en la trinchera haría falta un prodigio distinto del que nos traerá esta primavera negra: un proyectil definitivo y letal que hunda la carne y el espíritu en el lodo, más allá de las barricadas.
jueves 27 de enero de 2011
Symphony nº4
jueves 30 de diciembre de 2010
Una (dos) historia (s)
martes 28 de diciembre de 2010
Amor y libro
lunes 13 de diciembre de 2010
Pajarita
Cuando era niño mi abuelo me enseñaba a hacer figuras de papiroflexia, lo que él llamaba hacer pajaritas. Y nada era lo que parecía. La precisión de cada pliegue redundaba en la perfección de la metamorfosis final -cura del infantil escepticismo- de hoja blanca en ave. Toda una metáfora seriada de la vida en pasos, pliegues, despliegues y voilá: una pajarita sin ojos que no vuela. ¿Era eso?
domingo 28 de noviembre de 2010
Génesis
por el acorde oscuro del universo.
miércoles 24 de noviembre de 2010
Loca trastienda
martes 9 de noviembre de 2010
domingo 7 de noviembre de 2010
Pre-
sábado 30 de octubre de 2010
Amy
jueves 14 de octubre de 2010
Cajas
- Sí, cajitas con un alma dentro ¿no?
- Así no; más bien ocurre que miro a un hombre y me digo: "ahí va una caja vacía".
domingo 3 de octubre de 2010
De profundis
miércoles 15 de septiembre de 2010
Epitafio de un joven poeta
jueves 9 de septiembre de 2010
Cuento (chino) sin amor

Se desconoce de qué hablaron el viejo y la joven, lo único cierto es que al alba atronó el palacio la voz de un guardia al descubrir abierta la alcoba vacía de la Princesa. Por todos los rincones de China corre el rumor de que en realidad Li-Bo era un príncipe mago que huyó con su tesoro surcando el cielo a lomos de un dragón. Otros no pensamos así, y tenemos el convencimiento de que Jin-Shiao –con la cabeza rapada, tal vez errando por mil caminos- indagó junto a su maestro el misterio del Día y de la Noche, los reflejos del Cielo en el agua del río o ensayó la escritura de secretos poemas que, por desgracia, nos está vedado descifrar.
domingo 5 de septiembre de 2010
De Castro
Vuestro ardor se perdió, como niños en la niebla
de un bosque que parecía amable.
¡Dónde resonarán
los sombríos acordes desvanecidos
en el aire de los inviernos!
Aves del tiempo, mirad
el espacio de los fulgores antiguos,
dormidos sobre una tierra negra
que no teme porque no espera.
lunes 30 de agosto de 2010
Por qué (no) escribir

Anselmo cree que puede ser escritor, o tal vez no. Pensemos que no. ¿No a qué? La intuición nos lleva dramáticamente a que no lo va a conseguir o que cree que no lo conseguirá de facto. Pero también se encierra en ese “tal vez” otra posibilidad oscura. Es decir, que Anselmo no malgaste su tiempo en creer tal o cual cosa sino que efectivamente se dedique a hacer algo en concreto, como por ejemplo a pintar con palabras un mundo. A escribir novelas, quizá. Y esos devaneos de la imaginación pueden acecharnos por doquier, en la negación de aquella frase o agazapada tras una coma ¿por qué no?
viernes 27 de agosto de 2010
Por deber
Llevo cinco años vendiendo enciclopedias por las casas de mis clientes. Una llamada para comprobar que están disponibles y, si no improvisan una excusa muy convincente, tenso la cuerda por primera vez para plantarme a los cinco minutos en su puerta. Visitaré a M. antes de comer. Buenos días, blablablá y entrechocamos las manos buscando un signo que ilumine secretamente la batalla que se avecina. Me hace pasar a un salón muy luminoso y con muebles de madera de estilo impersonal algo pasado de moda. A través de la ventana se divisa una arboleda y el pequeño afluente que riega los prados de una ciudad provinciana. ¿De veras tiene dos hijos? Entonces lanzo las redes de una promoción de enciclopedia y ordenador portátil de regalo que tal vez le pudiera a interesar. El hombre que me atiende es más joven de lo que esperaba y educado, pero con una frase tímida que ha repetido desde el inicio de la conversación quiere dejar claro que no comprará nada. Con una falsa convicción en mis palabras y pertrechado con un discurso repleto de ejemplos que he repetido en mil y un hogares, despliego un póster plastificado en el que figuran más ilustraciones que textos de la enciclopedia. Él me escucha sin entusiasmo, atento. Da la impresión de haber caído tiempo atrás en las redes de algún vendedor cuyo rostro ya habrá olvidado -tal vez por compasión-, pero está muy claro que hoy no va a ocurrir lo mismo. Y lo comprendo. La enciclopedia es una de esas antiguallas que ya nadie consulta y vendemos a un precio desmesurado, aparentando que la editorial aplica una rebaja sustanciosa. Por ello no insisto; yo tampoco la compraría nunca y al menos he encontrado en esa estancia cobijo durante unos minutos frente al sol impenitente de agosto. El apretón de manos de la despedida parece más afectuoso que el de recibimiento y, sin saber a ciencia cierta por qué, salgo de esta casa con una ambigua sensación de deber cumplido. Me espera un menú en el Florida en la mesa solitaria más cercana al televisor, con la esperanza algo irracional -como todas nuestras esperanzas- de que el telediario anuncie el fin de la ola de calor.
lunes 23 de agosto de 2010
White

Arrópate y sueña. Mira derrumbarse
la infelicidad sin estrépito.
Que se alejen los pájaros tristes
-ni un soplo de tu ausencia
merece el negro batir de sus alas-.
Sube desnudo a un paraíso transparente
donde fluya contenta la luz
por cada poro del alma.
Y recuerda mañana o siempre,
que al agua dormía también por ti.
miércoles 18 de agosto de 2010
Hablemos de tu esplendor

Porque laten fríos los prados en la noche,
vuelvo mis ojos a la espesura
y quiero que hablemos de tu esplendor.
Que gritemos al río, al aire
y a la sombra que nos conforma
si acaso habitaste otra cara de la luz.
El resto es sencillo y preciso
como la geometría brillante que cifra tu boca.
Tiempo es de días y estaciones.
Cambiemos ya el rumor de las palabras
por la altiva tibieza de las estrellas.
martes 17 de agosto de 2010
Pie de foto
Vio la foto por primera vez mientras leía un artículo sobre grandes maestros de la fotografía. Sopesó la extraña puesta en escena, el atuendo espartano del modelo y el enigma de una mirada que suponía un reto o tal vez reclamaba misericordia como cuando uno ha dado muchos pasos equivocados y sabe que va a pagar las consecuencias.
Debieron pasar dos o tres años hasta que volvió a cruzarse con la mirada del joven desamparado en una revista de filosofía política en la que se mencionaba al convicto LEWIS PAYNE. “Este Payne,” conjeturó entonces sin énfasis, “será un joven activista de GreenPeace capturado a bordo de una de esas lanchas naranja por defender a la ballenas en la Patagonia”. Un chico bien con un alto sentido de la justicia metido en problemas. En efecto, así era. Pero para su asombro, tuvo que releer varias veces el pie de foto para dignificar algunos matices relevantes.
“L. P. en 1865. Tras su detención por participar en el asesinato de Abraham Lincoln, fue ajusticiado en la horca a la edad de 21 años.”











































