martes 13 de septiembre de 2011

Aire de las ruinas



Ya se dan a la fuga cien aves
que ideó el espíritu de la tarde, desdibujadas
sobre el aire de las ruinas.

Y la vieja armonía decreta, también,
el final de las rosas y su aura desgastada.

Al margen de la ira y las estrellas,
acato un destino tras el azul limpio: 
es la estación eterna, brillante presencia
más allá de todos y de todo.